Con una actuación soberbia de su arquero, Juventud Unida logró un punto importantísimo en el Centenario (1-1), y complicó aún más a Sarmiento, por la 4ª fecha de la zona “E”.
Los jugadores de Sarmiento no le encuentran explicación al presente. El Decano empató 1 a 1 con Juventud Unida. Fotos: prensa Sarmiento.
Los jugadores de Sarmiento no le encuentran explicación al presente. El Decano empató 1 a 1 con Juventud Unida. Fotos: prensa Sarmiento.
De la única forma más o menos coherente que se puede explicar que Sarmiento no haya ganado en su cuarta presentación en la segunda fase del Argentino B, ante Juventud Unida, es gracias a la actuación descomunal del arquero Emilio Rébora.
Fue 1 a 1 en el Centenario, por los goles de Juan José Weissen y de Neri Bandiera. El propio Rébora le contuvo un penal a Brizuela cuando Sarmiento ya perdía 1 a 0. García Barros y Wernly fueron expulsados por agresión mutua.
Las matemáticas le siguen dando vida al Decano, pese a que todavía no pudo ganar en esta segunda etapa. El lunes 20 enfrentará a San Martín de Formosa, y en la última fecha recibe a Jorge Gibson Brown.
EL PARTIDO
De arranque nomás se notó que Sarmiento iba a seguir peleado con la justicia, es que bastó un centro de Bonzi para la entrada solitaria de Weissen, y éste con un cabezazo dirigido al ángulo de Pérez, lo dejó sin chances. Golazo del “9” a los 7’ de partido.
Nuevamente la incertidumbre se apoderó de Sarmiento, que pese a todo tomó el comando del partido como lo hace habitualmente. Brizuela fue el jugador más incisivo a la hora de atacar, su habilidad y rapidez eran incontrolables para los defensores visitantes.
A los 16’ la “Rata” se internó en el área, y Marchesini le cometió claro penal que el árbitro no dudó en sancionar. Previo a la ejecución García Barros se hizo expulsar por agredir a Wernly, que también se fue rápido a las duchas. A la vuelta del desorden, Brizuela se hizo cargo de la falta y Rébora lo detuvo magistralmente, era el comienzo de la función para el inexpugnable arquero.
Sarmiento siguió insistiendo permanentemente en pos del empate, pero la figura del arquero se fue acrecentando cada vez más. Es cierto que muchas veces equivocó el camino tirando pelotazos para los diminutos delanteros, pero probó de todas las formas habidas y por haber, sin embargo el resultado fue siempre el mismo: la fisonomía del gigante Rébora.
La visita siempre tuvo en claro su planteo mezquino y lo llevó a cabo gracias a la solvencia de su defensa y a la gran tarde del arquero. Y quedó demostrado cuando el DT Acosta, ante la expulsión de Wernly, lo sacó al delantero Erpen y puso un mediocampista combativo.
Sarmiento siguió dilapidando chances con dos tiros libres, uno de Arce y el otro de Brizuela. Rébora, le tapó un mano a mano a Arce abajo; y después le ahogó el grito de gol a Marín en primera instancia y cuando Bandiera empujó al gol, el árbitro lo anuló por falta sobre el arquero.
En el complemento Sarmiento salió a quemar definitivamente las naves; Chaparro mandó a la cancha al “Chori” Domínguez por Cabral, y pasó a jugar con tres en el fondo, tres en el medio, y tres puntas.
Brizuela, el mejor de los locales, y Adorni arrastraban sus marcas por las puntas para confluir en el área, donde la férrea defensa visitante sacaba todo.
Sarmiento insistió por todos los lados y los medios, quedando desprotegido en el fondo muchas veces y expuesto a los contragolpes, pero no le quedaba otra, tenía que ganarlo al partido y se encontraba perdiendo.
A los 32’ luego de uno de los tantos centros que cayeron al área, una pelota que se escapó de la marca de los “lungos” de Juventud, le quedó servida a Bandiera, que la controló con el muslo y remató fuerte arriba para ajusticiar por fin a Rébora y empatar el partido.
Quedaban 15’ donde Sarmiento lo fue a buscar decididamente como toda la tarde, pero no pudo convertir más y se quedó con la angustia del resultado. Más allá de todo, la mayor parte del público despidió al equipo con aplausos, reconociendo la entrega de los jugadores.
Muchos hablan ya de procesos cumplidos cuando todavía las matemáticas dan una leve esperanza, se apurará la dirigencia Decana si toma decisiones cuando todavía hay posibilidades de continuar en el torneo. La llama se va apagando de a poco, el hincha tiene mucha desazón, pero todavía hay que esperar.
Guillermo Candia.
SARMIENTO (1): Gustavo Pérez; Horacio Correa, Paulo Centurión y Ricardo Marín; Hugo Brizuela, Mauro Alegre (31ST Mauro Estepa), Damián Cabral (ST Juan C. Domínguez) y Leonel García Barros; Matías Arce (24ST Gustavo Maidana); Agustín Adorni y Neri Bandiera. DT: Raúl de la Cruz Chaparro.
JUV. UNIDA (1): Emilio Rébora; Guillermo Salas, Cristian Wernly, Matías Marchesini y Federico López (29PT Federico Fioretto); Cristian Fornicio, Juan Sánchez, Iván Bonzi y Juan F. Pereyra (36ST Ignacio Bárzola); Andrés Erpen (29PT Gonzalo Rodríguez) y Juan José Weissen. DT: Norberto Acosta.